“Me muero muerto”, dice el dueño cuando observa que Julián Álvarez y Nahuel Molina fueron los encargados de recibirlo. “No puedo más de la emoción”, añade. Concurrió con su pequeño hijo, a quien se escucha decir, eufórico, que está “en la casa de Messi”.
Los sabores encargados por los futbolistas de la Selección fueron: banana split, dulce de leche granizado, vainilla y frutilla a la crema. En total, consumieron seis kilos. La información, claro, abrió el debate de los gustos, casi tan pasional como el que genera el fútbol.
En las redes, no faltaron los que advirtieron que un clásico como el chocolate no formó parte del menú. Y surgieron las voces de respaldo y también las críticas.
“Que paladares chotos los de los campeones, che”, reclamó una usuaria de X (antes Twitter). “Ay, son de los míos, ¡los gustos que me encantan! Unos grandes, ¡la felicidad del pequeñuelo!“, destacó otra en Instagram, que se conmovió por la reacción del niño ante la excursión.
“Tipazos”, los elogió un tercero. “Esos gustos cómo se van a vender”, auguró un cuarto, en relación con el impacto que genera cada decisión de los ídolos del combinado nacional, que disfrutaron de un rico postre antes de los dos amistosos de la ventana internacional de marzo.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/ejf249/status/2037223978402521529&partner=&hide_thread=false
FUENTE: Infobae