El hecho ocurrió alrededor de las 2:30 de la madrugada, mientras la víctima trabajaba como “caminante” durante tareas de cosecha de aceitunas.
Según la investigación, Torres acompañaba las maniobras de una cosechadora y guiaba el recorrido dentro de la finca. Después de realizar una descarga, el conductor hizo marcha atrás para volver a ingresar a las melgas y, en esa maniobra, terminó atropellando al trabajador
Uno de los puntos más delicados expuestos por Fiscalía tuvo que ver con el estado de la máquina. De acuerdo a lo ventilado en audiencia, la cosechadora no tenía funcionando ni la bocina ni las luces de reversa al momento del accidente.
Además, la cabina del vehículo era prácticamente hermética al sonido, lo que complicaba todavía más la comunicación entre el conductor y el operario que caminaba junto a la maquinaria.
De hecho, según se explicó durante el juicio, ambos trabajadores se comunicaban únicamente mediante señas. La investigación también reveló que Acuña no contaba con el carnet habilitante para conducir ese tipo de vehículo agrícola, situación considerada una infracción clave dentro de la causa.
Durante el proceso se incorporaron pericias realizadas por Criminalística, personal policial y equipos de emergencia que trabajaron en el lugar del hecho.
Los informes técnicos indicaron que la cosechadora tenía una altura aproximada de 2,80 metros cuando estaba detenida y que podía alcanzar casi 5 metros durante las tareas de trabajo, características que reducían la visibilidad y aumentaban los riesgos operativos.
Fiscalía entendió que todas esas condiciones fueron determinantes en la mecánica del accidente que terminó con la muerte del trabajador rural.