Un verano más "liviano": comparado al anterior, bajó la demanda eléctrica
El verano 2025-2026 registró menor demanda eléctrica en San Juan: el pico fue de 572,91 MW, por debajo de 2025 y lejos del récord histórico de 2024.
La demanda de energía eléctrica en San Juan durante el verano 2025-2026 mostró un comportamiento atípico en comparación con temporadas anteriores y no logró alcanzar los niveles máximos registrados en los últimos años.
Según datos difundidos por la empresa distribuidora Naturgy, el mayor consumo de potencia se produjo el viernes 30 de enero a las 15:45, cuando se alcanzaron los 572,91 megavatios en simultáneo con un pico de exigencia a nivel nacional.
Pese a ese incremento puntual, el registro quedó por debajo del verano anterior. En el período 2024-2025, la demanda máxima había llegado a 589,05 megavatios el 6 de enero, lo que confirma una caída interanual en el consumo energético de la provincia.
A su vez, el récord histórico del sistema eléctrico sanjuanino continúa sin modificaciones. La marca más alta se mantiene desde el 2 de febrero de 2024, cuando la demanda alcanzó los 621,95 megavatios, un nivel que no volvió a repetirse desde entonces.
Desde la distribuidora explicaron que uno de los factores determinantes fue el comportamiento del clima. Durante la última semana de enero —considerada una de las más representativas del verano— las temperaturas se mantuvieron más moderadas que en años anteriores, con mínimas promedio de 24 grados y máximas que no superaron los 32. Estas condiciones redujeron el uso intensivo de sistemas de refrigeración, impactando de manera directa en el consumo eléctrico.
En ese contexto, desde la compañía remarcaron la importancia de sostener hábitos de consumo responsable, recomendando el uso de iluminación LED, evitar la utilización simultánea de artefactos de alto consumo y trasladar tareas como el planchado o el lavado fuera de la franja de mayor demanda, especialmente entre las 14 y las 18 horas.
Además, impulsaron el uso de herramientas digitales como la factura electrónica, con el objetivo de optimizar el servicio y reducir el impacto ambiental.
El comportamiento de este verano deja un dato claro: sin olas de calor extremas, el consumo eléctrico pierde presión y se mantiene lejos de los picos históricos que marcaron los años anteriores.