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Muerte súbita, ahogamiento e intoxicación con lavandina, las causas de accidentes domésticos más comunes en niños

Las lesiones no intencionales parecen simples situaciones de hogar pero, en muchos casos, las consecuencias son impredecibles. No en pocas naciones son la primera causa de muerte en niños de 1 a 15 años.

Existen, según las edades, distintos tipos de accidentes. En los bebés recién nacidos y hasta los 6 meses de vida, hay que tener mucho cuidado con los pequeños al dormir. El síndrome de muerte súbita del lactante se da en niños menores de 1 año, ocurre durante el sueño y no puede ser explicada luego de una investigación exhaustiva.

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), ha señalado que mueren tres chicos al día por accidentes en el hogar. Por ello, en reiteradas oportunidades ha pedido que se tomen medidas de prevención, las que dependerán de la edad del niño

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Los profesionales recomiendan colocar solo al bebe en su cuna boca arriba, evitar el colecho (compartir la cama con los padres) para no generar sofocación.

En los niños de hasta el año de vida, los problemas con la comida son comunes. La alimentación debe ser en papilla y bien picada para impedir el ahogamiento. Hay que tener en cuenta que en esta etapa de la vida, los infantes reconocen los objetos a través de la boca, por ello el real peligro de que ingieran distintos elementos que les provoquen la obstrucción de las vías respiratorias.

Cumplido el año de vida, los niños ya comienzan a caminar y se mueven por sí solos. En este periodo generan mucho peligro las esquinas de las mesas, sillas, las alfombras en pisos muy lisos, las ventanas abiertas que lo mueven a trepar para alcanzarlas. Las escaleras son un elemento muy peligroso para los chiquitos igual que las teteras u ollas dejadas sobre la cocina.

Es lógico entender que al niño todo le llama la atención, todo es nuevo y todo quiere tocar.

Los cuidados deben ser extremos, colocar telas o cojines en las esquinas de los muebles, tapar los enchufes, cerrar las ventanas y alejar las sillas u objetos que faciliten una acción peligrosa.

El andador es otro de los elementos que los pediatras desestiman. Generan movimientos torpes en los bebes y el peligro radica que ante un vuelco o choque, el menor terminen dando con la cabeza en el piso. Además, ellos mismos van desarrollando fuerzas en cada etapa para no caerse.

Los padres deben facilitarle los movimientos, liberar la zona y retirar los elementos que pueda resultar un peligro. Recomiendan dejarlos en el piso sobre una colcha, por ejemplo.

Lavandina, líquidos de limpieza y venenos también son otros de los compendios sumamente malos para los infantes. Ante el consumo de algunos de estos elementos, lo recomendable es llevarlo inmediatamente a un centro asistencial, porque no es bueno provocarle el vómito.

La jefa de Pediatría de Nivel Central del Ministerio de Salud Pública de la Provincia, Dra. Mónica Camargo, explicó que cuando se produce la ingesta de algún elemento nocivo para la salud “no siempre es bueno hacerlo vomitar. Hace que el producto vaya y vuelva por el esófago, las paredes de este órgano son muy sensibles y se producen lesiones”.

El destino de los menores que, por su edad, aun no toman conciencia del real peligro de las cosas, depende en un 100% de sus padres. Los médicos recomiendan evitar dejar al niño en un lugar que contenga elementos peligrosos. Para ello, los progenitores tendrán que retirar todos los objetos que puedan resultar dañosos y asegurar la libre circulación, sin obstáculos.

Que la curiosidad de los niños puede resultar un arma mortal es inevitable. Tan inevitable como decir que el destino de los niños puede terminar en fatalidad ante un simple descuido.