Luego de que se conocieran las restricciones del GNC por inconvenientes en la distribución, los principales perjudicados fueron los transportistas públicos y privados. Entre ellos, los taxis y remises que están en el calle, constantemente. Como muchos de ellos mantienen el vehículo con un tubo de gas, al verse restringida la carga, decidieron por cuenta propia cobrar $100 extras a la tarifa habitual.
Esta maniobra ilegal fue repudiada por la Cámara de Permisionarios de Taxis y Remises, quienes alertaron sobre la situación por varios medios. "La Cámara está en total desacuerdo con esa maniobra", expresaron los voceros y agregaron: "Los usuarios deben pagar la tarifa como corresponde y como lo indica la Ley de Tránsito y Transporte. Ningún móvil puede cobrar tarifa adicional", sentenció Cristian Flores.