Una adolescente de 14 años se animó a contar que un vecino abusó de ella cuando era una nena de tan solo 7 años. La investigación arrojó que el hombre era culpable y fue condenado por abuso sexual simple.
La víctima contó que en una oportunidad que estaba en la puerta de su casa, en horas de la siesta, se acercó su vecino, la agarró y llevó hasta un descampado que queda a la vuelta del domicilio. Allí el acusado le tocó las partes íntimas por encima de la ropa.
La Justicia determinó que este hecho fue real y condenó al acusado a 8 meses de prisión de cumplimiento condicional por resultar autor responsable de abuso sexual simple.