San Juan 8 > Información General

"Por los casos recientes, la Justicia está en el banquillo de los acusados"

La muerte de Ariel Tapia, la megacausa de las expropiaciones y el caso Marita Verón ponen en jaque al Poder Judicial. El enfrentamiento con el Ejecutivo se profundiza. Por María Silvia Martín*.

*Directora Periodística de CANAL 8.

Te puede interesar...

“Este es un caso más, el chico estará con algún familiar como ya ocurrió otras veces”. La afirmación corresponde al Ministro de Gobierno al momento de ser consultado por la desaparición de un niño de 12 años, la semana pasada. Al día siguiente llamó al Consejo de Seguridad Provincial y una conferencia de prensa buscaba mostrarle a la sociedad que sus declaraciones habían sido poco felices.

El niño no aparecía y su ausencia hacía presumir lo peor, y lo peor ocurrió. Apareció muerto en el interior de una heladera vieja, abandonada en un descampado a pocos metros de su casa. A partir de ese momento la historia es conocida, debatida y es parte de la discusión en todos los hogares que buscan una explicación al horror. En este mismo espacio, durante la realización en San Juan del Congreso Mundial de Infancia en el mes de setiembre destacamos la importancia que debería tener que las conclusiones de ese encuentro no quedaran en lo mero declarativo-formal y que se implementaran mecanismos para cambiar las conductas del Estado en relación a la niñez.

Este caso es un lamentable buen ejemplo para retomar aquella reflexión. Menoscabar la desaparición de Ariel fue un error y tal vez, si empezamos a trabajar para que haya un nuevo proceder en la ejecución de las acciones que valoren de otra forma los hechos; podamos avanzar en un camino que nos permita tener otros resultados.

Ahí está la meta del Estado: no solo proclamar lo que se debe hacer; sino buscar mecanismos para concretar el verdadero cambio. De lo contrario seguiremos siendo excelentes enciclopedistas y disertantes  de las mejores ideas sin que ninguna se aplique en la realidad. Teniendo eso claro, seguramente, habrá mucho más cuidado en qué se dice públicamente y en cómo se ejecuta un plan para buscar a un niño, adulto o anciano sin menospreciar ninguna posibilidad.

A la par, nos enteramos que por cortesía el Laboratorio forense de Salta está realizando las pericias porque nunca el Poder Judicial de San Juan advirtió la urgencia de firmar un acuerdo que permita su utilización. Esto sin contar que pasaron 25 años para que por fin un día decidieran cumplir la Constitución Provincial reformada en 1986 donde se establece la creación de la Policía Judicial; y estamos hablando de jueces: es decir de los seres que deben hacer cumplir las leyes a la sociedad

A la vez, el fallo por el caso “Marita Veron” en Tucumán tomó trascendencia nacional ante un país indignado que reclama Justicia. Todos los procesados fueron absueltos. La causa que se inicio hace 10 años  y los detenidos que estaban acusados de secuestrar y prostituir a la joven que aún permanece desaparecida, están en la calle. El caso quedará impune y habrá un extenso debate sobre si la producción de prueba que presentó la defensa de Susana Trimarco fue suficiente o la interpretación de esas pruebas que hizo el Tribunal; pasan a completar el combo de lo increíble.

Más allá de lo que resulte, hay una realidad insoslayable y es que la gente siente un repudio generalizado sobre el Poder Judicial y aunque demuestren que actuaron bajo los principios del Derecho, no podrán cambiar el descrédito que ya está instalado. La Presidenta de la Nación los acusó directamente de “coimeros” al decir: “Cuando hay dinero de por medio, puede el mundo estar tocando trompetas y no  les importa nada”.

No quedó solamente allí, también dijo: “Díganme qué otro poder del Estado tiene un cargo asegurado para toda la vida, y si hay que juzgarlo, lo juzgan sus pares". En los últimos once años de historia política en la Argentina el descrédito pasó por todos los actores de la sociedad con espacios de poder; desde el Presidente de la Nación, pasando por Legisladores, Gobernadores e Intendentes. Le tocó el turno también a la Iglesia por su participación en la Dictadura Militar, los militares, los Medios de Comunicación, y los Gremialistas.

Ahora le llegó el turno a los jueces y al Poder Judicial. El problema aquí es que la opinión popular cuando dio su veredicto demostró ser implacable y no admite ninguna explicación o pretexto. La megacausa de las expropiaciones al Estado nos deja a tres jueces señalados. Nunca en la historia judicial provincial se dio un caso similar y ahora tendrán que defenderse porque, por si no los sabían, la Fiscalía de  Estado, con la venia del Gobernador, pondrá toda la artillería para sacarlos del cargo. Ya cuenta con tres arrepentidos que están dispuestos a declarar supuestas maniobras en perjuicio del Estado que ellos mismos cometían dentro de los Juzgados.

No hace falta decir que esa decisión del Gobierno cuenta con todo el apoyo popular para que la concrete y nadie saldrá a defender a ningún Juez en caso de que sea destituido en su cargo.

Llegó la hora de la verdad. Ahora se verá quienes son leales y quienes escapan del barco en el “sálvese quien pueda”. Nunca debemos olvidar que el pueblo es soberano y si en la gente hoy existe la  concepción de tamaño desprestigio en el Poder Judicial es porque algo ha pasado en todos estos años, algo hicieron para construir ese concepto. Seguramente pagarán también justos por pecadores. Lo  lamentable es que ya están sentenciados por el dictamen más contundente y elocuente, valor que va mas allá de cualquier Juez, Juzgado o Poder del Estado y es la opinión formada y sellada en la comunidad.