El primer episodio ocurrió el 27 de diciembre de 2025, alrededor de las 23:30. Según la reconstrucción judicial, Páez Verón ingresó junto a otras personas aún no identificadas a una vivienda del barrio Cooperarq 3. Una vez dentro, ejerció violencia contra la propietaria del domicilio y logró sustraer un teléfono celular Samsung A33, para luego darse a la fuga del lugar.
El segundo hecho: madrugada, menores y más robos
El segundo asalto se registró apenas días después, el 2 de enero de 2026, cerca de las 03:00 de la madrugada, nuevamente en el mismo barrio. En esta ocasión, el acusado violentó la cerradura de ingreso de otra vivienda y robó varios teléfonos celulares, entre ellos un iPhone 8 y un iPhone 11, además de una cámara de fotos Canon y billeteras.
Dentro del domicilio se encontraban tres menores de edad, quienes miraban televisión al momento del robo y lograron aportar un dato clave: el asaltante vestía una camiseta azul de la Universidad de Chile, detalle que luego resultaría determinante para la causa.
El rol clave de la Brigada y las cámaras
A partir de un trabajo minucioso de la Brigada Policial de la UFI Delitos contra la Propiedad, se analizaron registros fílmicos aportados por vecinos del barrio.
Ese relevamiento permitió identificar al autor y avanzar con medidas judiciales en distintos domicilios. En uno de ellos, ubicado en Villa El Salvador, Chimbas, se secuestró vestimenta coincidente con la descripta por las víctimas, entre ellas un buzo de la U de Chile de color azul, perteneciente a Páez Verón.
La condena
Este 12 de enero de 2026, a las 08:30, se celebró la audiencia correspondiente, en la que el Ministerio Público Fiscal, la defensa y el imputado acordaron la aplicación del juicio abreviado. Como resultado, Tiago Maximiliano Páez Verón fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento condicional, por el delito de robo simple en dos hechos.