La maniobra fue advertida por una vecina de la víctima, quien alertó tanto a los dueños como al sistema de emergencias 911. Minutos después, efectivos policiales llegaron al lugar, interceptaron al sospechoso y recuperaron la mercadería sustraída.
La causa fue resuelta mediante un acuerdo de juicio abreviado parcial. Fiscalía había solicitado una pena de ocho meses de prisión efectiva, mientras que la defensa pidió siete meses. Finalmente, el juez resolvió condenar a Zárate a siete meses de prisión de cumplimiento efectivo, declaró su reincidencia y mantuvo la prisión preventiva.
El segundo expediente tuvo como imputado a Herrera Arancibia, quien fue sorprendido cuando arrancaba cebollas de una finca ubicada en Rawson.
De acuerdo con la investigación, el 2 de mayo pasado, cerca de las 10:35, el acusado ingresó a un predio agrícola desde la zona oeste, caminó unos 250 metros hacia el interior y comenzó a extraer cebollas valencianas directamente del suelo.
El hombre logró juntar aproximadamente diez kilogramos del producto en dos bolsas de arpillera. Sin embargo, toda la secuencia fue observada por el propietario de la finca, Andrés Manzano, quien inmediatamente se comunicó con la Comisaría 35ª para denunciar lo que estaba ocurriendo.
Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron a Herrera Arancibia trasladando las bolsas con las cebollas sustraídas. Al advertir la presencia policial intentó escapar, aunque terminó siendo interceptado por el dueño de la finca y posteriormente detenido por los uniformados.
Durante la investigación, Manzano explicó que las cebollas no estaban destinadas al consumo sino a la producción de semillas para futuras plantaciones, por lo que el perjuicio ocasionado iba más allá del valor económico inmediato de lo sustraído.
Tras la intervención del ayudante fiscal Mariano Tejada y por disposición del fiscal Cristian Gerarduzzi, se inició el procedimiento especial de Flagrancia que derivó en la correspondiente condena judicial.