Allí, los policías lograron reducir y aprehender al joven, identificado como Ernesto Isaías Godoy, de 20 años. Sin embargo, cuando el procedimiento parecía controlado, la situación se desbordó de manera violenta.
Según informaron fuentes policiales, varios familiares del detenido salieron de la vivienda y, junto al propio Godoy, arremetieron contra los efectivos. Los agresores no solo golpearon a los uniformados con puños, sino que también utilizaron palos y ladrillos, provocando lesiones en el rostro y en distintas partes del cuerpo.
Ante la magnitud del ataque, los agentes debieron solicitar refuerzos de urgencia para poder controlar la situación y garantizar tanto su integridad física como el traslado del detenido. Tras varios minutos de tensión, el procedimiento finalmente pudo ser trasladado a sede policial.
Como consecuencia de la agresión, los efectivos lesionados recibieron asistencia médica, mientras que el joven detenido quedó a disposición de la UFI Flagrancia. Godoy enfrenta cargos por lesiones leves agravadas, debido a las heridas ocasionadas al personal policial durante el operativo.
El violento episodio vuelve a poner en foco la creciente agresividad contra las fuerzas de seguridad durante procedimientos en la vía pública y la intervención de terceros que intentan impedir detenciones, incluso mediante el uso de extrema violencia.