Según las denuncias, ese material comenzó posteriormente a circular a través de distintos grupos de WhatsApp, situación que provocó preocupación entre estudiantes, docentes y padres. Frente a ese escenario, varias familias decidieron radicar denuncias policiales para que interviniera la Justicia, al considerar insuficientes las respuestas iniciales recibidas dentro del ámbito escolar.
La investigación continúa ahora con la realización de pericias informáticas, consideradas una de las pruebas más importantes del expediente.
Los análisis buscarán establecer quién o quiénes generaron las imágenes mediante inteligencia artificial, desde qué dispositivos se realizaron y quiénes participaron en su difusión, elementos que serán determinantes para definir las eventuales responsabilidades penales.
Hasta el momento, las autoridades judiciales no informaron imputaciones ni identificaron oficialmente a personas involucradas, mientras continúan reuniendo evidencia.
Con la incorporación de la presentación realizada por la directora y a la espera de los resultados de las pericias informáticas, la Fiscalía continúa con la investigación para reconstruir lo sucedido y determinar el alcance de la difusión del material denunciado.