El hecho se registró el sábado 24 de enero de 2026, alrededor de las 18:30, cuando personal de la Brigada de Investigaciones de la UFI CAVIG, junto a una ayudante fiscal, llevaba adelante un mandato judicial de allanamiento en inmediaciones de la Ruta 141, como parte de la causa por abuso sexual.
Durante el procedimiento, los investigadores observaron al sospechoso —hermano del luego condenado— caminando por el costado de la ruta. Tras identificarlo, procedieron a su aprehensión e ingreso al móvil policial, dando cumplimiento a la orden judicial.
Fue en ese momento cuando apareció el hermano del detenido, que se encontraba a unos 100 metros del lugar, acompañado por varios amigos. Según consta en la reconstrucción judicial, el hombre comenzó a insultar al personal policial e intentó abrir la puerta del patrullero con la intención de liberar a su familiar.
Golpes, forcejeo y piedras
Ante la situación, los efectivos intentaron disuadirlo, pero el sujeto agredió físicamente con golpes de puño en el rostro a uno de los agentes, identificado como el cabo Emanuel Naveda. Ambos se trenzaron en lucha y cayeron al suelo, hasta que, con apoyo del resto del personal, lograron reducirlo y detenerlo.
En ese contexto, y dado que en la zona residían numerosos familiares de los involucrados, varias personas comenzaron a arrojar piedras contra el móvil policial, lo que obligó a los uniformados a trasladarse a un sector más seguro para preservar la integridad del personal y de los detenidos.
El cabo Naveda sufrió lesiones en el rostro, torso y espalda, aunque la Fiscalía luego solicitó su sobreseimiento por lesiones al no poder acreditarse penalmente el daño en los términos exigidos por la ley.
Intervención judicial y condena
Tras lo sucedido, se dio aviso a la Base U.A.T., y el ayudante fiscal de turno informó a la fiscal interviniente, quien ordenó la aplicación del procedimiento especial de Flagrancia, impartiendo las directivas correspondientes.
Finalmente, la Justicia resolvió condenar al imputado a 7 meses de prisión efectiva, dejando firme su responsabilidad por el ataque al personal policial y la resistencia al procedimiento judicial.
Mientras tanto, la causa principal por el presunto abuso sexual continúa en etapa investigativa, bajo estricta reserva y con los protocolos de protección activados, sin difusión de datos personales para evitar la revictimización.