De acuerdo con la causa, los hechos ocurrieron entre 2024 y 2025 en la vivienda que compartían en Santa Lucía. La adolescente tenía entre 13 y 14 años cuando comenzaron las situaciones denunciadas.
El caso tomó estado judicial a fines de 2025, cuando la menor comentó lo sucedido en el ámbito escolar. A partir de allí, una hermana mayor radicó la denuncia. Posteriormente, la joven declaró en Cámara Gesell, instancia en la que relató episodios que se habrían extendido durante casi dos años.
Según la acusación, el hombre convivió durante siete años con la madre de la adolescente, desempeñando el rol de padrastro.
La audiencia estaba prevista inicialmente para formalizar la investigación, pero durante su desarrollo las partes informaron que habían alcanzado un acuerdo. El imputado aceptó una pena de tres años de prisión condicional, propuesta que fue validada por el magistrado.
Con esta resolución, el condenado no irá al Servicio Penitenciario Provincial, aunque deberá cumplir con las reglas de conducta que establece la ley para este tipo de condenas.