Durante las verificaciones, la Anmat constató que el único establecimiento registrado como elaborador era el Laboratorio San José de Mancusso Hernán Leonardo, aunque desde la firma aclararon que no participaron en la fabricación del lote cuestionado.
En paralelo, el organismo tomó contacto con la empresa Leduft, señalada en el rotulado como titular del producto, en medio de sospechas de una posible usurpación de legajo.
Desde la firma reconocieron que el perfume era de su autoría, pero explicaron que el lote fue producido en una “instancia inicial y de carácter experimental”, en instalaciones ajenas al laboratorio registrado. Además, admitieron que algunas unidades salieron del circuito de control interno antes de cumplir con los requisitos regulatorios.
Frente a este escenario, la Anmat resolvió el retiro inmediato del producto y justificó la decisión en la necesidad de “proteger a eventuales usuarios”, ya que se trata de cosméticos elaborados en instalaciones sin habilitación sanitaria, con composición desconocida y sin garantías sobre su seguridad, eficacia ni adecuación a la normativa vigente.