En medio de los festejos por la consagración, Mohamed habló sobre su futuro y dejó una frase que cayó como un balde de agua fría para quienes soñaban con verlo sentado en el banco de La Bombonera.
"Todo lo que significa este triunfo trae como consecuencia programar un buen semestre para seguir compitiendo al máximo nivel. Tenemos que ir otra vez por todo lo que jugamos", aseguró. Pero la declaración más contundente había llegado incluso antes de disputar la final.
"Tengo dos caminos: o sigo acá en Toluca o me voy a mi casa a descansar. Lo más seguro es que me quede acá porque estoy muy contento", afirmó.
La consulta sobre Boca era inevitable. Y la respuesta fue aún más clara. "¿Si me llama Boca? La vida tiene momentos. Hay que ser congruente con lo que uno dice y con lo que hace. Mi plan A es quedarme en Toluca", sentenció.
No es la primera vez que Mohamed aparece vinculado al club de la Ribera. Cada vez que Boca busca entrenador, su nombre vuelve a instalarse entre los candidatos por su experiencia, personalidad y capacidad para gestionar equipos grandes.
Incluso el propio DT había reconocido meses atrás que dirigir al Xeneize era una posibilidad que le resultaba atractiva. Sin embargo, también aclaró que jamás recibió un llamado formal de la dirigencia.
"Si Boca te quiere, te busca y te lleva", había señalado a fines del año pasado.
Con Mohamed prácticamente descartado y otros candidatos con situaciones complejas para negociar, Juan Román Riquelme continúa trabajando para encontrar al reemplazante definitivo de Claudio Úbeda.
El tiempo apremia. Boca necesita definir rápidamente a su nuevo conductor para comenzar la pretemporada y preparar el repechaje de la Copa Sudamericana frente a O'Higgins de Chile, una serie que aparece como determinante para el futuro deportivo del semestre.
Mientras tanto, desde México, Mohamed sigue sumando títulos y dejando cada vez más lejos la posibilidad de desembarcar en Brandsen 805.