Había que salir de esa presión, y los de Contepomi lo lograron rápidamente. Carreras tuvo la chance con otro penal, pero la pelota se fue pegada al palo. A pesar de esta falla, Los Pumas tuvieron premio de la manera más insólita: Cheslin Kolbe se la quiso dar a su compañero para que haga la salida de drop in-goal, pero al ejecutarlo con el pie, cayó la pelota en manos de Santiago Chocobares, quien marcó un try, que tras revisión del TMO, fue convalidado.
Era el momento argentino en el partido, pero una desconcentración le permitió a Feinberg-Mngomezulu patear un kick muy largo que el mismo corrió y apoyó sin ningún defensor en esa zona. El encuentro tenía una situación fuera de lo normal atrás de otra.
Y el final del primer tiempo no se quedó atrás. Un try penal para Argentina (con amarilla a Malcolm Marx incluida) parecía que dejaba a los de Contepomi arriba, pero recibieron mal la salida, la recuperó el local, y tras varias fases, su apertura marcó el try y les devolvió la ventaja (25-23).
El complemento no podía arrancar de peor manera. Feinberg-Mngomezulu frotó la lámpara y con un kick perfecto lleno de estética le puso la pelota en las manos a Kolbe, quien en carrera no tuvo dificultades para estirar la diferencia. Dos tries en contra con un jugador de más era demasiado. Para colmo, el 10 estaba en llamas: un rato después, se la guardó y terminó bajo los palos para escaparse 39-23 en el tanteador.
Argentina respondió rápidamente con un jugadón de Juan Cruz Mallía, quien habilitó perfecto al ingresado Tomás Albornoz
Ahí aparecieron nuevamente los sudafricanos y todo su poderío. Los cambios renovaron su equipo y fue Morne van den Berg el que liquidó la historia, no solo por la distancia en el resultado, sino porque a Los Pumas le quedaba muy lejos el ingoal rival.
El final del encuentro fue a toda orquesta para los Springboks. Hubo tries de Pieter-Steph du Toit (doblete) y Manie Libbok ante un estadio repleto y bailando. Por su parte, Argentina sufrió las lesiones de Albornoz (muscular) y García, quien debió abandonar el campo en camilla con un fuerte golpe.
El sueño de obtener el Rugby Championship para Los Pumas chocó con un gran segundo tiempo de Sudáfrica. En Londres será otra historia.