Boca acelera y River espera: dos estrategias opuestas en el mercado
Boca se mantiene activo y busca potenciar su ataque tras cerrar dos refuerzos, mientras River da por cerrado el mercado, pero se asegura una ventana extra hasta marzo. Dos modelos distintos para afrontar la competencia.
El mercado de pases encuentra a Boca Juniors y River Plate transitando caminos distintos, aunque con un mismo objetivo: llegar mejor armados a la competencia. Mientras en la Ribera apuestan a reforzar de inmediato y seguir sumando variantes ofensivas, en Núñez optaron por la cautela, aunque sin resignar margen de maniobra a futuro.
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En Boca, la dirigencia no se retira del mercado. Tras concretar las incorporaciones de Ángel Romero y Santiago Ascacibar, en el club entienden que el plantel aún necesita mayor profundidad en ataque. La llegada del delantero paraguayo aporta experiencia internacional, desequilibrio y gol, mientras que Ascacibar refuerza el mediocampo con despliegue, carácter y presencia física.
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Sin embargo, puertas adentro consideran que todavía falta velocidad por las bandas y un centrodelantero que compita por el puesto y amplíe las alternativas tácticas. Por eso, Boca analiza la incorporación de un extremo y mantiene nuevamente en carpeta el nombre de Darío “Chimy” Ávila, un futbolista valorado por su intensidad, su carácter competitivo y su capacidad para presionar alto.
Si bien no hay negociaciones avanzadas, el atacante aparece entre los nombres que gustan en el Consejo de Fútbol. La premisa es clara: no incorporar por incorporar y priorizar jugadores que puedan rendir de inmediato en un contexto de alta exigencia.
River, en cambio, transita el cierre formal del mercado con un perfil más bajo. Este martes 27 de enero es el último día para incorporar refuerzos, pero la dirigencia diseñó una estrategia reglamentaria que le permite no dar por finalizada del todo la búsqueda.
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La clave será la cesión al exterior de Lisandro Bajú, lateral izquierdo de la Reserva, a Montevideo Wanderers. La operación se oficializará el 28 de enero, un día después del cierre del libro de pases, lo que habilitará al club a sumar un refuerzo hasta el 31 de marzo.
El reglamento establece que, si un futbolista es vendido o prestado al exterior fuera de término, el club puede cubrir ese cupo con una incorporación adicional. Bajú cumple con los requisitos: tiene contrato profesional registrado en AFA y firmó planilla en más del 25% de los partidos entre el Clausura 2025 y el actual Apertura 2026, con 33 encuentros disputados en Reserva durante 2025.
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Con ese margen asegurado, Marcelo Gallardo podrá evaluar la llegada de un delantero o un volante ofensivo, aunque desde Núñez fueron claros: solo avanzarán si aparece un nombre que convenza tanto en lo futbolístico como en lo económico. River no logró cerrar algunas de las prioridades que tuvo en carpeta, como Maher Carrizo, Gianluca Prestianni y Jhohan Romaña, pero ya sumó a Fausto Vera, Aníbal Moreno y Matías Viña, refuerzos que el DT considera importantes para el esquema.
Así, el mercado muestra dos posturas bien definidas: Boca apuesta al impacto inmediato y sigue buscando nombres para el ataque, mientras River administra tiempos, cierra filas y se reserva la chance de golpear más adelante si surge una oportunidad que lo justifique.