La segunda situación señalada involucra a Alexis Mac Allister y al mediocampista Ibrahim Maza, en una acción ocurrida durante el complemento. Desde la delegación africana sostienen que existió un golpe que tampoco fue revisado con mayor profundidad por el equipo arbitral.
Más allá del reclamo presentado, el reglamento vigente de la Copa del Mundo establece límites muy claros respecto a las protestas vinculadas a decisiones arbitrales.
El artículo 9.6 del Reglamento FIFA para el Mundial 2026 señala que las decisiones adoptadas por el árbitro sobre hechos relacionados con el juego son definitivas y no están sujetas a recurso, salvo situaciones excepcionales contempladas por el Código Disciplinario.
Por ese motivo, especialistas arbitrales consideran que este tipo de presentaciones suelen tener un carácter testimonial y difícilmente generen consecuencias deportivas o modificaciones sobre el resultado final.
La polémica surgió en contraste con lo que ocurrió dentro del campo de juego. Argentina fue claramente superior y encontró en Messi a su gran figura.
El capitán abrió el marcador con un golazo desde afuera del área, amplió la diferencia en el segundo tiempo aprovechando un rebote y completó el triplete con una definición cruzada para sellar el 3-0 definitivo.
Con esos tres tantos, el rosarino alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo, igualó el récord histórico de Miroslav Klose y protagonizó una de las actuaciones más destacadas de su carrera mundialista.
Mientras el seleccionado de Lionel Scaloni ya piensa en el próximo compromiso ante Austria, el ruido generado por el reclamo argelino parece tener más impacto mediático que posibilidades reales de modificar algo de lo ocurrido en Kansas. La noche, al menos dentro de la cancha, tuvo un dueño indiscutido: Lionel Messi.