A estas labores se sumaron pescadores de la caleta de Peñuelas, quienes recorren sectores mar adentro para ampliar el rastreo, mientras personal especializado cubre el borde costero durante toda la jornada.
Un golpe devastador para la familia
La madre de Alejandro se mantiene en el campamento levantado junto al puesto de mando, sin querer alejarse del lugar. Allí la acompañan dos de sus hijos, Franco y Facundo, este último hermano mayor del adolescente desaparecido. En diálogo con El Día, Facundo explicó que uno de los menores involucrados —su hermano de 14 años— continúa hospitalizado, aunque ha mostrado avances: “Ayer despertó, pudo comer y hablar un poco”, detalló.
Otros dos jóvenes que estaban en el grupo, una hermana de 19 años y un primo de la misma edad, ya regresaron a casa. La angustia, no obstante, se centra en Alejandro, estudiante de tercero medio en el Liceo Gabriela Mistral.
Facundo contó que la familia llegó hace un año a La Serena desde Altovalsol y que, aunque son argentinos de origen, se encuentran nacionalizados chilenos. La madre del joven, que presenció el momento en que los cinco fueron arrastrados por el mar, permanece en estado de shock: “Pudo dormir un poco, pero sigue muy preocupada”, relató su hijo mayor.
Mientras la Armada y los equipos especializados sostienen el operativo, la familia continúa en el lugar a la espera de alguna noticia. “Estamos más tranquilos, pero aún sin saber nada”, expresó Facundo.
Amigos y cercanos también se acercaron ayer al sector para acompañar a los Cabrera Iturriaga. Algunos de ellos recordaron a Alejandro como un joven alegre, aficionado a la música y destacado guitarrista.
“Es muy buen compañero, siempre extrovertido”, contaron.
La búsqueda continúa y las autoridades mantienen la vigilancia nocturna, con la esperanza de hallar pronto al adolescente.