“Cómo se meten en mi vida, dicen, pero si la estás exponiendo…”, agregó después.“La franja de actores está mucho más ancha que antes y entra prácticamente cualquiera, después lo de sobrevivir a un medio tan cruel y exigente es otra cosa, pero volverse famosillo durante 48 horas es otra cosa”, continuó disparando.Finalmente, destrozó a los panelistas: “Están bastante confundidas las cosas con el periodismo. Por ejemplo, los panelistas… rara vez son periodistas, es gente que simplemente se hace conocida opinando”.Y añadió: “Un periodista serio investiga, tiene cierta responsabilidad sobre lo que dice porque sabe que lo que dice impacta”.“El panelista muchas veces es una especie de mamarracho que está ahí diciendo ‘a mí dame un vestido amarillo’, son opinadores y realmente no es interesante lo que dicen muchos de ellos”, concluyó.¿Qué bicho te picó, Leonor?