El dato que puso Galperin sobre la mesa
En medio de la difusión del informe, Galperin publicó un mensaje en X en el que cuestionó que el análisis del consumo se concentre sobre los datos relevados por CAME sin incorporar otras formas de comercialización.
El empresario planteó que sería necesario comparar el volumen de operaciones que mide CAME con el que registra Mercado Libre Argentina y destacó que la plataforma tuvo un crecimiento del 38% en moneda constante durante el último trimestre.
“Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina que crece 38% en moneda constante el último trimestre”, escribió. Luego fue más allá y puso en discusión la dimensión que tiene actualmente el comercio electrónico dentro del consumo argentino.
“Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en cuenta al anunciar el estado del consumo”, sostuvo.
El planteo no significa que Galperin haya negado los números publicados por CAME, sino que cuestionó si esos datos alcanzan para describir por completo el comportamiento de los consumidores.
El dato mencionado por Galperin corresponde al desempeño de Mercado Libre Argentina durante el último trimestre informado por la compañía. En su balance correspondiente al período abril-junio, Mercado Libre reportó ingresos netos por US$10.169 millones, con un incremento del 50% respecto del mismo trimestre del año anterior.
La empresa también informó un resultado operativo de US$683 millones y una utilidad neta de US$466 millones.
Pero para la discusión sobre el consumo, el dato central es otro: el empresario destacó el crecimiento del volumen transaccionado en Mercado Libre Argentina, que, según indicó, aumentó 38% en moneda constante durante el trimestre.
Ese crecimiento se da en un escenario en el que las ventas relevadas por CAME muestran una evolución diferente.
Qué pasó con las ventas en los comercios pyme
El informe de CAME mostró que la retracción de julio alcanzó a prácticamente todos los sectores relevados. Entre las mayores caídas apareció Textil e indumentaria, con un descenso del 5,6% interanual. Le siguieron Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 5,5%, y Alimentos y bebidas, que retrocedió 5,4%.
La única categoría que registró una mejora fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con un crecimiento del 1%.
Para CAME, uno de los factores que explica el retroceso es el menor nivel de liquidez disponible después del cobro del aguinaldo. A eso se sumó, según la entidad, el mayor peso de las tarifas vinculadas al invierno sobre los ingresos de los hogares.
El resultado fue un consumidor más cauteloso, que priorizó productos indispensables, medicamentos e insumos de reposición inmediata y postergó compras de bienes durables, indumentaria, muebles y otros artículos de mayor valor.
Los números no necesariamente se contradicen: CAME mide la evolución de las ventas minoristas de comercios pyme, mientras que Mercado Libre representa una parte del consumo que se canaliza a través de una plataforma de comercio electrónico.
Por eso, el contrapunto planteado por Galperin introduce otra pregunta: cuánto del consumo argentino actual ocurre fuera de los canales tradicionales y cuánto queda reflejado en los indicadores utilizados habitualmente para medir las ventas minoristas.
Mientras los comercios pyme atravesaron un julio negativo, el comercio electrónico mostró una expansión significativa según los datos aportados por Mercado Libre.
La discusión, entonces, no pasa solamente por determinar si el consumo cae o crece. También pone el foco en cómo se mide, qué canales se toman en cuenta y cuánto cambió la forma en que los argentinos compran.