Se trata de su primera entrevista con un medio internacional desde que quedó firme la sentencia.
La posibilidad de volver a presentarse a elecciones quedó condicionada a que consiga recuperar sus derechos políticos.
Para eso, su defensa, encabezada en el plano internacional por el abogado brasileño Rafael Valim, presentó un planteo ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Los abogados sostienen que durante el proceso judicial se vulneraron garantías fundamentales y buscan que se revise la condena y se deje sin efecto la inhabilitación.
Sin embargo, el organismo de la ONU no tiene facultades para anular directamente los fallos de los tribunales argentinos.
Además, ya advirtió que una decisión sobre la admisibilidad y el fondo del planteo puede demorar varios años.
Durante la entrevista, Kirchner volvió a defender su inocencia y cuestionó la sentencia por el direccionamiento de obras públicas hacia empresas de Lázaro Báez. “Díganme dónde puse el dinero”, planteó, y sostuvo que, si hubiera cometido los delitos por los que fue condenada, habría podido comprar al sistema judicial argentino, al que calificó de corrupto.
También habló de su rutina en prisión domiciliaria. Contó que hace actividad física entre cuatro y cinco veces por semana, lee, sigue las noticias por televisión y estudia inglés y chino. Además, dijo que sospecha que sus comunicaciones telefónicas podrían estar vigiladas.
Otro de los temas centrales fue la política internacional. Kirchner pronosticó que Donald Trump y los republicanos tendrán un resultado adverso en las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos, previstas para este martes 3 de noviembre.
“El hombre que ha hecho todo lo posible por ayudar a que los gobiernos de derecha ganen en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, afirmó, en referencia al respaldo de Trump a distintos gobiernos de la región, entre ellos el de Javier Milei.
La expresidenta también se refirió al escenario argentino y a las dificultades del peronismo para recuperar respaldo. Reconoció que durante el último gobierno de su espacio hubo errores y sostuvo que una eventual alternativa progresista deberá atender los problemas económicos cotidianos de la población.
Aunque no anunció una candidatura ni presentó un armado electoral, su respuesta sobre 2027 dejó una definición política concreta: no descarta volver a competir por la Presidencia si logra recuperar sus derechos políticos.