"El obispo diocesano o aquel que, aunque de forma temporal tenga la responsabilidad de una Iglesia particular, o de otra comunidad de fieles puede ser removido de su cargo legítimamente, si por negligencia, ha cometido u omitido actos que hayan causado un grave daño a los demás, sea que se trate de individuos, que de una comunidad en su conjunto", afirma el Vaticano en un comunicado sobre el texto. "El daño puede ser físico, moral, espiritual o patrimonial", agrega.El pontífice recuerda que el derecho canónico ya prevé la posibilidad de apartar del oficio eclesiástico "por razones graves" y precisa que, entre esas "razones graves", se encuentra la negligencia de los obispos en el ejercicio de sus funciones, en particular en relación a los casos de abuso sexual de menores y adultos vulnerables.Un "motu proprio" es un escrito apostólico del papa escrito por iniciativa propia, sin requerimiento de sus cardenales o asesores. En la mayor parte de los casos, como este, se trata de pequeñas modificaciones del derecho eclesiástico.Fuente: minutouno.com