Aunque reconoció la pasión que genera el fútbol, dejó una reflexión clara: "Es solo un partido y no nos tiene que ir la vida en ello".
Boskis explicó que las emociones intensas activan el sistema nervioso simpático, provocando la liberación de adrenalina. Ese mecanismo aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración, una respuesta biológica conocida como "lucha o huida", preparada para enfrentar situaciones de peligro.
Sin embargo, el organismo no diferencia entre una amenaza real y la tensión que puede generar un partido decisivo.
El especialista recordó incluso un antecedente que marcó a la comunidad médica: tras la eliminación de Inglaterra frente a Argentina en el Mundial de Francia 1998, un estudio británico detectó un incremento del 25% en las consultas por infarto de miocardio.
Según Boskis, no solo importa lo que sucede en la cancha, sino también cómo cada persona interpreta el partido. "Si el pensamiento es negativo y catastrófico, el organismo interpreta que sucede algo grave", explicó.
Por eso recomendó intentar mantener una mirada racional y recordar que, aunque el resultado no sea favorable, la vida continúa.
Como ejemplo mencionó al entrenador Lionel Scaloni, quien tras el último encuentro recordó que el peor escenario posible era la eliminación deportiva, una manera de relativizar la presión y disminuir el impacto emocional.
Quiénes deben extremar los cuidados
El médico pidió especial atención para las personas que presentan:
- Hipertensión arterial.
- Colesterol elevado.
- Diabetes.
- Antecedentes de infarto.
- Colocación de stents.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Tratamientos cardiológicos en curso.
En estos casos recomendó controlar la presión arterial en los días previos al partido, cumplir correctamente con la medicación habitual y consultar al médico ante cualquier duda.
Los consejos para disfrutar el Mundial sin poner en riesgo la salud
Además del control médico, Boskis brindó una serie de recomendaciones para vivir los partidos con mayor tranquilidad.
Aconsejó no mirar los encuentros en soledad, ya que compartir el momento con familiares o amigos ayuda a disminuir el estrés. Explicó que los vínculos positivos favorecen la liberación de oxitocina, una hormona relacionada con el bienestar que ayuda a moderar la respuesta emocional.
También pidió evitar los excesos de comida y alcohol. "Cuidado con los atracones, con el alcohol y con los ultraprocesados que tienen sal, azúcar y grasa en exceso", advirtió, al señalar que esa combinación puede aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Finalmente, resumió el mensaje con una recomendación sencilla: "Hay que moderar, gestionar, manejar y ser cautos".