- Lo primero y principal es vaciar la pileta. Utiliza un tubo o caño para retirar toda el agua del interior.
- Una vez que la pileta esté vacía, ya puedes comenzar a limpiar. Prepara un poco de agua, detergente de platos o jabón neutro. Con una esponja, refriega toda la pileta, por dentro y por fuera.
- Si hay manchas difíciles, hongos o pegotes en las paredes de la pileta, puedes usar una mezcla de agua y vinagre.
- Deja la pileta, todavía armada, descubierta y en un espacio ventilado para que se seque completamente antes de desarmarla.
- Desarma la pileta y realiza una limpieza de los caños para eliminar los hongos y evitar que se forme óxido, en el caso de que sean de metal.
- Una vez seca, dobla la pileta tal como se ve en el video. El doblado es importante para evitar que se rompa, se llene de arrugas o se aplaste. Finalmente, guarda la pileta en una caja plástica impermeable que no permita el paso de la humedad.
¿Cuándo y cómo nació la pileta de lona en Argentina?
La pileta de lona es una excelente opción para colocar en el patio y tener en casa siempre a mano una fuente de frescura. Este tipo de pileta nació en 1974 en Santa Fe. La pileta de lona fue creada por los hermanos Benvenutti; su nombre viene de la historieta infantil "Pelopincho y Cachirula".
La pileta de lona revolucionó el mercado, siendo una pieza que rápidamente se popularizó. La empresa fabricaba estas piletas con tela vinílica resistente al sol.
La pileta de lona se transformó en la aliada del verano de toda familia argentina. En 1990 la empresa quebró, pero cuatro años después la familia Goette la compró y revivió el producto gracias al boca a boca.
En la actualidad, la pileta de lona de la empresa santafesina sigue siendo un referente en el mercado y los hogares. Fabrican alrededor de 300.000 piletas al año.
Tener una pileta de lona en casa es práctico, simple y económico. Solo basta con saber cómo cuidarla, limpiarla, mantenerla y guardarla cuando termina el verano.
FUENTE: Diario Uno