En otras palabras, la gravedad no actúa con la misma intensidad en todos los puntos de la Tierra. Allí donde existe una mayor concentración de masa, la atracción gravitatoria aumenta levemente. En las zonas con menor densidad ocurre lo contrario. Ese comportamiento es el que da origen al geoide.
El científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, Michael Watkins, explicó que el fenómeno responde a la composición interna del planeta. "Como la distribución de materiales en las profundidades de la Tierra varía, su campo gravitatorio presenta colinas y valles", señaló.
Para construir esta representación, los investigadores utilizaron el modelo gravitatorio GOCO06s, desarrollado a partir de más de 1.000 millones de mediciones obtenidas durante quince años por 19 satélites especializados en estudiar el comportamiento gravitacional terrestre.
Entre ellos se encuentran las misiones GRACE, de la NASA, y GOCE, de la Agencia Espacial Europea (ESA), que permitieron elaborar uno de los mapas gravitacionales más precisos realizados hasta el momento.
La visualización muestra diferencias que van desde 85 metros por encima del nivel medio en zonas como Islandia hasta 106 metros por debajo en el sur de la India. Sin embargo, la propia NASA aclaró que esas irregularidades fueron exageradas 10.000 veces para que puedan apreciarse visualmente, ya que en la realidad serían imperceptibles para el ojo humano.
Más allá del impacto visual, estos modelos tienen aplicaciones científicas muy importantes. Los especialistas los utilizan para estudiar el comportamiento de los océanos, seguir las variaciones del nivel del mar, analizar el movimiento de las corrientes marinas, monitorear el derretimiento de los glaciares y comprender cómo se redistribuye el agua sobre los continentes.
También permiten conocer mejor la estructura interna del planeta y detectar cambios que podrían pasar inadvertidos con otros métodos de observación.
La nueva recreación vuelve a poner en evidencia que la Tierra está lejos de ser una esfera perfecta. Detrás de la imagen conocida del "planeta azul" existe un complejo equilibrio gravitatorio que cambia constantemente y que revela un mundo mucho más dinámico de lo que muestran los mapas tradicionales.