Cuando pensamos en abundancia generalmente llega la idea del «tener más», sin embargo, más allá de lo material, la abundancia llega en forma de apreciación de lo que cada día la vida nos regala. Y en esto, puede que incluso nos sorprenda.
Cuando contemplamos la totalidad de la experiencia presente desde la gratitud, podemos valorar todo cuanto nos rodea, la familia, los amigos, las sonrisas, las tardes compartidas, el sol, la naturaleza, los libros y tanto conocimiento legado. Un sin fin de situaciones y seres que nos permiten ser quienes somos, de una manera u otra.
Si tu presente es tal como se muestra, mejor recibirlo desde la apreciación de lo positivo que reside en él, por el contrario, la mente se cierra y adopta justo la perspectiva del otro lado. De esta manera, desde este otro polo, no nos permitirá ver los recursos de los que sí disponemos y viviremos en una perspectiva de escasez.
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Sentir gratitud y apreciación por los pequeños detalles hará que tu mente se haga experta en acogerse a lo bueno que hay en ella.
Prepárate para recibir la abundancia que llega a ti cada día. ¡Feliz meditación!