El mismo se transmite fácilmente a través de las pequeñas gotas que se expulsan al toser, estornudar o mantener un contacto cercano con otras personas. Sus síntomas habituales, que suelen aparecer de manera progresiva, son estornudos, dolor de garganta, congestión nasal y, en ocasiones, tos leve. Por lo general, el constipado común remite en pocos días con reposo y una adecuada hidratación.
La alergia estacional o rinitis alérgica es una reacción del sistema inmunitario ante los alérgenos ambientales (como el polen, los ácaros del polvo o las partículas de pelo y piel de gatos y perros), sustancias habitualmente inofensivas que el organismo identifica como una amenaza. Al entrar en contacto con estos alérgenos, la persona alérgica puede experimentar picor y goteo nasal, estornudos repetidos y picor o hinchazón en los ojos. La exposición a estos elementos desencadena una respuesta inflamatoria.
Las principales diferencias principales entre resfrío y alergia estacional
La diferencia fundamental radica en su origen: el primero está provocado por un virus y la segunda, por la exposición a alérgenos ambientales. En cuanto a los síntomas, el doctor Barta recuerda que “no hay ningún síntoma único y exclusivo de una reacción alérgica”. Aun así, especialistas del Hospital Clínic Barcelona señalan tres grandes diferencias que pueden ayudar a orientar el diagnóstico y distinguir ambos cuadros.
- Fiebre. En un resfriado es relativamente frecuente presentar fiebre baja o moderada, sobre todo durante los primeros días, como parte de la respuesta del organismo frente al virus. En la alergia estacional, en cambio, la fiebre no aparece, ya que no existe una infección que active este mecanismo defensivo.
- Tos y dolor de garganta. Las infecciones virales pueden irritar las vías respiratorias e inflamar la garganta, lo que provoca dolor e incomodidad al tragar. En la alergia estacional, la molestia en la garganta suele ser mucho más leve y se debe, en la mayoría de los casos, a la irritación causada por el goteo nasal. Las personas con alergia casi nunca presentan dolor de garganta intenso ni tos persistente.
- Picor e hinchazón en los ojos. En la rinitis alérgica es habitual que aparezca picor, enrojecimiento e hinchazón en los ojos, e incluso sombras oscuras bajo los ojos debido a la congestión. En los resfriados, por el contrario, estos síntomas son poco frecuentes.
Más allá de las diferencias orientativas, especialistas del Hospital Clínic Barcelona subrayan la importancia de acudir a un profesional sanitario cuando los síntomas se prolongan más de dos semanas, se repiten anualmente o se intensifican en determinadas épocas del año. Un diagnóstico correcto es esencial para establecer el tratamiento más adecuado y mejorar la calidad de vida del paciente.
FUENTE: TN