Fortaleciendo los circuitos neuronales
El cerebro humano presenta distintos ritmos eléctricos que coordinan la actividad neuronal. La frecuencia gamma, que oscila entre 30 y 100 Hz, está asociada con funciones cognitivas como la memoria y el aprendizaje, y se debilita con la edad, contribuyendo al deterioro neuronal. En pacientes con Alzheimer, estas oscilaciones gamma se ven afectadas, lo que ha llevado a investigaciones sobre la estimulación con luz intermitente a 40 Hz como un posible tratamiento.
Desde 2016, estudios han demostrado que la luz parpadeante a esta frecuencia puede reducir la carga de placas amiloides en ratones, un marcador clave del Alzheimer. Sin embargo, los mecanismos detrás de estos beneficios aún no se comprenden completamente. En este contexto, el equipo del CONICET expuso a ratones envejecidos a luz LED intermitente y sonidos de alta frecuencia, analizando posteriormente el hipocampo, que es la única región del cerebro capaz de generar neuronas a lo largo de la vida.
El estudio identificó que los efectos de la estimulación audiovisual dependen de señales que promueven el crecimiento neuronal, especialmente la activación de un receptor conocido como TrkB, fundamental para la plasticidad neuronal. Este hallazgo proporciona una comprensión más profunda de cómo la estimulación gamma actúa a nivel celular y sobre los circuitos cerebrales.
Los resultados de esta investigación son prometedores, ya que podrían sentar las bases para el desarrollo de intervenciones de bajo costo que aborden el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento y a enfermedades neurodegenerativas. Alejandro Schinder, otro de los investigadores, enfatizó la importancia de comprender los mecanismos fundamentales del cerebro envejecido como una inversión a largo plazo para generar estrategias que promuevan un envejecimiento saludable y prevengan o traten enfermedades neurodegenerativas.