Ese lapso de 30 minutos es el tiempo estimado en el que el tambor y la goma logran secarse por completo, deteniendo la proliferación de gérmenes sin necesidad de alterar el orden de tu ciclo de lavado.
De hecho, si el espacio en el hogar es reducido y tener la puerta completamente abierta resulta molesto o interrumpe el paso, dejarla apenas entreabierta cumple exactamente la misma función, ya que permite que la humedad acumulada se evapore de manera eficiente de tu lavarropas.
El tambor de tu lavarropas debe mantenerse abierto para evitar problemas.
Existe la falsa creencia de que cuanto más tiempo pase abierta la máquina, mejor protegida estará. No obstante, diversos servicios técnicos advierten que mantener la puerta abierta de manera constante puede, a largo plazo, forzar las bisagras y desgastar las gomas del msimo tambor.
El truco de mantenimiento para eliminar los hongos
Más allá de la ventilación del tambor, los expertos coinciden en que el verdadero secreto para mantener el electrodoméstico impecable radica en un hábito que suele ser el más olvidado de todos: pasar un paño seco por el pliegue de la goma de la puerta.
Para complementar este truco casero y estirar la vida útil del aparato, se aconseja realizar las siguientes acciones:
- Ventilar el cajón del jabón: retirar o dejar un poco abierto el compartimento del detergente y suavizante para que se evapore el agua acumulada.
- Lavado express a alta temperatura: una vez al mes, realizar un ciclo corto en vacío a 60°C o 70°C utilizando un chorro de vinagre blanco o un limpiador específico. Esto desinfectará por completo las cañerías e interiores.