El sábado por la mañana, lo que parecía ser un traslado habitual de una joven que regresaba de trabajar se convirtió en una escena de tensión en pleno corazón de Capital. Al llegar a su domicilio, la pasajera descendió del vehículo con la excusa de buscar el dinero para pagar el servicio, pero una vez que cruzó la puerta de su casa, no regresó más.
Una mujer no pagó el Uber y el conductor regresó a buscarla con un patrullero
Cansado de la falta de respuesta, el trabajador solicitó la presencia policial para lograr que la pasajera abonara el viaje tras una larga espera.