De acuerdo al cronograma preliminar, el calendario de adjudicaciones comenzaría formalmente en marzo de 2026. Aún no se definieron los primeros barrios que serán entregados, ya que la confirmación depende del cierre técnico de las obras y de la depuración administrativa de los expedientes sociales.
“Cuando anunciamos una entrega es porque ya está todo ajustado”, señaló Peralta, al detallar que la distribución de las viviendas alcanzará tanto al Gran San Juan como a departamentos alejados, en función de la demanda y el avance de cada proyecto.
Vuelven los sorteos y se suman créditos
Otro de los ejes centrales del año será la reactivación de los sorteos provinciales, mecanismo que el IPV considera clave para garantizar transparencia ante un padrón que supera los 100.000 inscriptos.
A este esquema se sumará una nueva línea de créditos para construcción en lote propio, con un cupo inicial de 300 operatorias, que también se definirán mediante sorteo público, debido a la alta demanda y a las restricciones presupuestarias provinciales frente a la falta de financiamiento nacional.
Inversión y proyección a dos años
El plan de 1.500 viviendas forma parte de una proyección habitacional más amplia que el Gobierno de San Juan mantiene activa para los próximos dos años. Para todo el ejercicio 2026, la provincia prevé una inversión superior a $134.000 millones, con el objetivo de sostener a la vivienda como motor de la obra pública local.
La prioridad, según indicaron desde el organismo, estará puesta en finalizar los complejos habitacionales con mayor grado de avance, para acelerar las entregas y reducir los plazos de espera.