“Fue dispuesto por la Santa Sede. La Iglesia ha ido aprendiendo y mejorando la rapidez con que se atienden estos casos, atendiendo el profundo daño a las víctimas. Como indica el protocolo actual, se formó una comisión en la Diócesis con distintas áreas para asistir a las víctimas y a la cabeza estuvo un sacerdote especializado en Derecho Penal. Él recibió las denuncias e instruyó el proceso. Tomó declaraciones a las víctimas y a otras personas”, explicó.
“La denuncia se hizo el 3 de febrero, inmediatamente se hizo la instrucción por los canales que corresponden, dentro de la jurisprudencia canónica y se elevó a la Santa Sede. El Santo padre está muy enfermo, pero sigue trabajando. El 10 de febrero comunicaron desde el Vaticano que el obispo debía renunciar, el obispo la presentó y fue aceptada. Esto ocurrió un día antes de la fiesta patronal de la Virgen de Lourdes, la gente esperaba la presencia del obispo en las celebraciones del 11 y despertó los comentarios”, contó.
“Ayer el Papa Francisco dijo que diéramos a conocer toda la verdad, que no se oculte nada y que sea con total transparencia. Ayer se sintió mejor el Papa, resolvió ese pedido y mandó la orden de que se comunique todo”, dijo a sanjuan8.com.
“La comunidad valoró la rápida actuación, que se actuara con celeridad y que se está cuidando a la víctima. Esto demuestra que los nuevos protocolos del Papa son eficientes y cumplen con la angustia de las víctimas”, finalizó.