“Se está trabajando en protocolos conjuntos para poder equiparar la parte pública con la privada en cuanto a la recolección de datos y al seguimiento de pacientes”, explicó Galván. Según indicó, el objetivo es lograr herramientas más concretas que permitan intervenir de manera temprana y sostener un acompañamiento adecuado.
Además, el Colegio también participa del análisis sobre la posible modificación de la Ley Nacional de Salud Mental y cómo esos cambios podrían impactar en San Juan. En ese sentido, sostuvo que actualmente mantienen reuniones conjuntas con Salud Pública para evaluar propuestas y eventuales adaptaciones locales.
La preocupación del sector, sin embargo, también atraviesa una fuerte discusión económica y estructural. Galván remarcó que existe una diferencia considerable entre el valor mínimo sugerido por el Colegio y lo que actualmente reconoce la OSP.
Según precisó, el valor mínimo establecido para una consulta individual psicológica asciende actualmente a $39.700. Sin embargo, entre lo que paga la obra social y el aporte que realiza el paciente, Provincia está abonando en mayo apenas $21.288.
La diferencia económica, explicó, fue uno de los factores que derivó en la ruptura del convenio entre la OSP y el Colegio de Psicólogos. Desde la institución sostienen que la baja fue realizada de manera unilateral porque la obra social no podía cubrir los valores mínimos sugeridos por el sector profesional.
Mientras tanto, la falta de acuerdo sigue generando consecuencias directas en el sistema de salud mental provincial. Al no contar con cobertura adecuada, muchos afiliados terminan recurriendo al sistema público, donde la demanda crece constantemente y los profesionales aseguran no dar abasto.
Galván advirtió que actualmente existen importantes dificultades para sostener la atención psicológica en condiciones adecuadas. Explicó que la salud mental requiere tiempos de escucha y abordajes prolongados, algo que hoy muchas veces no puede garantizarse por la sobrecarga laboral.
Desde el Colegio también pusieron el foco en el desgaste emocional de los profesionales y en la necesidad de generar espacios específicos de acompañamiento para terapeutas que trabajan con situaciones complejas, especialmente vinculadas a conductas suicidas.
En ese marco, el pasado 11 de mayo se desarrolló una mesa de trabajo entre la Dirección de Salud Mental y autoridades del Colegio de Psicólogos. Allí se avanzó en la conformación de un padrón de prestadores especializados, capacitaciones, actualización profesional y espacios de supervisión y contención para equipos de salud.
Aunque desde la OSP manifestaron en otras oportunidades la intención de retomar el diálogo con los profesionales, hasta el momento no hubo avances concretos ni nuevos contactos formales entre las partes.