Había golpes con cinturón, cachetazos, tirones de cabello, días sin comer e insultos que apuntaban a su padre biológico. Dos nenes lo vivieron en silencio hasta que uno de ellos, de 11 años, encontró el momento, salió de la casa y corrió hasta lo de su abuela paterna para pedir ayuda. Esa decisión lo cambió todo.
Golpes, insultos y sin comida: una madre y padrastro fueron condenados
Un nene de 11 años escapó de su casa y fue a buscar a su abuela. Lo que contó después derivó en la condena de su madre y su padrastro por violencia física y psicológica contra él y su hermano. Seis meses de prisión condicional de condena.