El impacto fue concreto. Maldonado explicó que líneas que durante el ciclo lectivo operan con diez turnos pasaron a funcionar con apenas cinco o seis, lo que duplicó los tiempos de espera en múltiples recorridos. La merma, dijo el sindicalista, rondó el 30% del servicio habitual en la corta y media distancia.
SANAEl argumento de las empresas y la respuesta del Gobierno
Las empresas justificaron la medida alegando una deuda del Gobierno provincial con el sistema, particularmente en lo que respecta a las compensaciones del boleto escolar y docente gratuito. Según Maldonado, desde la cámara empresaria les dijeron que "como no llegan con el dinero, tienen menos combustible disponible".
Sin embargo, el secretario de Tránsito y Transporte fue tajante al desmentir ese argumento ante los micrófonos de Canal 8. "El reclamo de ellos es que la provincia mantendría deudas con el sistema, pero no es así. La provincia está al día", afirmó. Y fue claro sobre la consecuencia de esa contradicción: "No sabemos cuáles han sido los motivos por los cuales ellos avanzaron con esta reducción de los servicios."
Desde ATAP no hubo pronunciamiento oficial sobre la situación.
Las sanciones y lo que viene
El secretario confirmó que Mayo y El Libertador ya fueron sancionadas económicamente por la deficiencia en la prestación del servicio. El monto exacto de las multas dependerá de la cantidad de frecuencias, líneas y turnos afectados. Pero la advertencia fue clara: si no restituyen la diagramación prevista, el Gobierno evaluará qué otras medidas habilita la ley. "Tienen que dar el servicio como corresponde", subrayó.
La Secretaría comenzó a monitorear el sistema desde la semana pasada, cuando se dispararon los reclamos de los usuarios.
El impacto en choferes y pasajeros
Más allá de la disputa entre las empresas y el Estado, quienes terminaron pagando las consecuencias fueron los usuarios y los propios trabajadores. Maldonado fue enfático: "La UTA y sus choferes, como los usuarios, no tienen nada que ver."
El dirigente explicó que la reducción de unidades generó colectivos más cargados y con demoras acumuladas a lo largo de toda la jornada, lo que dificultó que los choferes pudieran cumplir con sus tiempos de descanso y pausas previstas. Respecto de los salarios, aclaró que las empresas garantizaron el pago de los básicos, aunque advirtió que la situación laboral se complica cuando hay menos unidades en la calle.
La UTA, además, tomó conocimiento de la medida no por una comunicación formal sino a través de los propios choferes, cuando los nuevos diagramas fueron informados por grupos internos.