Detuvieron a siete presos por extorsionar al soldado que se suicidó en Olivos
La Justicia imputó a siete internos acusados de extorsionar al soldado Rodrigo Gómez con un perfil falso. Operaban desde una cárcel y lo presionaron hasta empujarlo al límite.
La muerte del soldado Rodrigo Gómez, ocurrida en diciembre pasado en la Quinta de Olivos, empezó a esclarecerse en las últimas horas con un avance clave en la causa: siete presos fueron detenidos acusados de haberlo extorsionado desde la cárcel.
La información fue confirmada este lunes por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, en una conferencia de prensa brindada junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado.
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Según detallaron las autoridades, los implicados se contactaron con el joven a través de una aplicación de citas, utilizando un perfil falso con el nombre “Julieta Ayelén Cardozo”. A partir de ese engaño, comenzaron a presionarlo y exigirle dinero.
La investigación determinó que la banda operaba desde la Unidad Penal N°36 de Magdalena, donde los acusados cumplían condena. A pesar de estar privados de la libertad, lograron montar una red de extorsión que terminó empujando a la víctima a una situación límite.
Rodrigo Gómez tenía 21 años, era oriundo de Misiones y formaba parte del Escuadrón Chacabuco del Regimiento de Granaderos a Caballo. Estaba asignado a la custodia de la residencia presidencial cuando fue hallado sin vida, el pasado 16 de diciembre, en uno de los puestos internos del predio.
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Fue un compañero quien encontró el cuerpo en una posición extraña y dio aviso inmediato. Los médicos constataron el fallecimiento y confirmaron que el disparo que terminó con su vida fue realizado con un arma FAL.
Con el avance de la causa, los investigadores lograron reconstruir los contactos, las amenazas y los movimientos digitales que rodearon los últimos días del joven soldado. Esa información permitió identificar a los responsables y avanzar con las detenciones.
Desde el Ministerio de Seguridad remarcaron que el caso expone una modalidad delictiva cada vez más frecuente: el uso de perfiles falsos en redes y aplicaciones para captar víctimas y someterlas mediante amenazas.
La causa continúa en investigación para determinar si existen más involucrados y establecer con precisión el grado de responsabilidad de cada uno de los detenidos.