Allí, el pedido fue contundente: que se esclarezcan las circunstancias de su muerte y se determine si hubo fallas en la atención médica.
La marcha tuvo un carácter pacífico y buscó visibilizar el caso mientras avanza la investigación judicial. Los globos blancos y los guardapolvos escolares acompañaron una movilización atravesada por el reclamo de familiares y allegados, que esperan respuestas sobre las últimas horas de la niña.
La conmoción por el fallecimiento creció luego de conocerse el resultado preliminar de la autopsia, que determinó que Alondra tenía neumonía bilateral. La familia sostiene que la nena había concurrido en reiteradas oportunidades al hospital durante los días previos a su muerte y cuestiona las decisiones médicas adoptadas en esas consultas.
Julia Savela, tía de la pequeña, relató públicamente que el malestar comenzó el domingo, cuando Alondra presentó fiebre. Según su testimonio, en una primera consulta le diagnosticaron una “angina” y le indicaron ibuprofeno y amoxicilina antes de enviarla nuevamente a su casa.
La mujer también cuestionó que, durante esa atención inicial, no le realizaran análisis de sangre ni radiografías y que la niña no quedara en observación. De acuerdo con el relato familiar, su estado de salud empeoró entre el lunes y el martes, hasta que ingresó de urgencia al hospital, donde finalmente murió.
Estos señalamientos forman parte de los cuestionamientos de la familia y deberán ser contrastados con la documentación médica y las pericias. Por el momento, no existe una determinación judicial definitiva sobre una eventual negligencia profesional.
La Justicia busca reconstruir las atenciones médicas
La investigación está a cargo del fiscal Sebastián Gómez y de la ayudante fiscal Agustina Pérez, integrantes de la UFI Delitos Especiales. La causa busca establecer cómo evolucionó el cuadro de la niña, qué evaluaciones recibió en cada consulta y si hubo omisiones o errores en el diagnóstico y el tratamiento.
Entre las primeras medidas, se ordenó el secuestro de la historia clínica completa de Alondra, documentación que permitirá reconstruir las atenciones médicas y analizar las decisiones adoptadas por los profesionales que intervinieron.
Además, se solicitaron estudios histopatológicos complementarios a la autopsia. Los resultados deberán ser evaluados por especialistas y serán relevantes para avanzar en el esclarecimiento de las causas del fallecimiento.
La familia anticipó que presentará una denuncia penal contra los profesionales intervinientes una vez que cuente con los informes correspondientes. Mientras tanto, la investigación continúa abierta y la Justicia deberá determinar si existieron irregularidades y si corresponde atribuir responsabilidades.
La movilización de este viernes trasladó ese reclamo a las calles de Calingasta. Detrás de los globos blancos y los guardapolvos, familiares, compañeros y docentes pidieron que la muerte de Alondra sea esclarecida y que las dudas sobre su atención médica tengan una respuesta.