El episodio tuvo repercusiones más allá de las suspensiones individuales: la resolución incluyó una multa económica para el club y la pérdida del encuentro frente a Libertad Juvenil.
El Tribunal de Penas también dispuso castigos para otros integrantes de Defensores de los Andes. Roberto Olivera, Luciano Espejo y Fabricio Quiles recibieron tres partidos de suspensión cada uno, mientras que Walter Lima y Lautaro Flores deberán cumplir dos fechas.
Por su parte, Claudio Manrique, director técnico del equipo visitante, fue sancionado con tres partidos de suspensión.
De acuerdo con los antecedentes del caso, el árbitro identificó a seis jugadores, al masajista y al entrenador entre quienes habrían participado de los incidentes. Luego se presentó en la Comisaría 31.ª de Las Chacritas para denunciar lesiones, en una presentación encuadrada en el artículo 89 del Código Penal.
Además, la Liga Sanjuanina deberá comunicar las sanciones de Gómez y Andrés Gonzalo Manrique a la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público. Allí se evaluará si corresponde incorporarlos al programa Tribuna Segura, lo que podría impedirles ingresar a las canchas durante el período que se determine.
En el aspecto deportivo, el Tribunal resolvió dar por finalizado el partido y otorgarle la victoria a Libertad Juvenil por 3 a 0. La decisión se tomó con base en los artículos 80, 106 y 152 del reglamento disciplinario.
Así, el resultado quedó definido oficialmente sin que pudiera ejecutarse el penal que había desencadenado los incidentes.
A las sanciones personales y la derrota administrativa se sumó una multa para Defensores de los Andes, equivalente a 150 valores de entrada, conforme a los artículos 80 y 149.
La resolución representa un fuerte castigo deportivo e institucional para el club y deja en evidencia las consecuencias que puede tener un episodio de violencia contra un árbitro dentro del fútbol local.