"Los dos tenemos muchas ganas de tener un hijo. Lo dejamos muy en claro desde el principio de la relación. Él veía a una mujer de 34 años sin hijos. Yo, a un hombre con dos hijas grandes. Teníamos que hablar del tema, de lo que ambos íbamos a querer. Yo sospechaba que él no iba a estar tan interesado en amplificar la familia""Un hombre de 54 años, con dos hijas adolescentes, ¿volvería a querer meterse en esto de la niñez? La verdad que no lo dudó, para él la paternidad es un súper plan. Lo dejamos muy en claro, en remojo... Pero en claro. Dijimos: los dos queremos lo mismo, ahora tenemos que disfrutar y afianzarnos como pareja. En algún momento lo retomaremos. Están las ganas, no hay presión", confesó Kämpfer para la publicación.