Con la colaboración de personal de Sustracción de Automotores, la inspección confirmó lo peor: el rodado presentaba chapa patente apócrifa, adulteraciones visibles en los números de motor y de cuadro, y también en la cédula de identificación.
Por disposición del Ayudante Fiscal de Abordaje Territorial, se ordenó el secuestro inmediato de la motocicleta y de toda la documentación.
El segundo caso se detectó en un operativo sobre la intersección de Avenida Rawson y Tierra del Fuego, en Capital. Allí fue interceptado Blanco, de 30 años, domiciliado en Rawson, quien circulaba en una motocicleta Gilera Smash 110 cc.
El conductor no contaba con seguro obligatorio ni licencia de conducir, y el rodado acumulaba varias faltas reglamentarias: ausencia de espejos retrovisores y agarraderas, y mala colocación de la chapa patente.
Tras labrar el acta de infracción con intervención del 2° Juzgado de Faltas, los efectivos inspeccionaron el motor y encontraron el dato más grave: la numeración estaba limada, lo que indica una adulteración deliberada para borrar la identidad del rodado. La moto fue secuestrada en el lugar.