En ese momento, según las actuaciones, Albarracín tomó su arma reglamentaria, una pistola Bersa TPR9, y se produjo un disparo que impactó en la espalda de Jofré, quien se encontraba sentada en una silla.
La detonación generó la inmediata intervención de sus compañeros, que dieron aviso al servicio de emergencias 107. La agente fue trasladada al Hospital Guillermo Rawson, donde quedó bajo atención médica.
La investigación ya tiene un detenido
Más allá de la primera hipótesis de un disparo accidental, la Fiscalía inició actuaciones para determinar con precisión qué ocurrió en esos segundos y cómo se produjo la detonación del arma.
El caso quedó caratulado como lesiones culposas, y Albarracín permanece detenido y alojado en la Comisaría 38ª mientras avanzan las medidas investigativas. En la escena trabajó personal de Criminalística, Brigada de Delitos Especiales y D8, bajo las directivas del fiscal coordinador y el fiscal del caso.
Durante la inspección ocular realizada dentro de la dependencia, los investigadores secuestraron el arma reglamentaria utilizada por Albarracín y su teléfono celular.
Además, se realizó un acta para la toma de muestras destinada a efectuar una prueba de absorción atómica, como parte de los peritajes que buscan establecer las circunstancias concretas de la detonación.
La investigación deberá reconstruir la secuencia ocurrida dentro de la sala principal de la comisaría y establecer qué maniobra realizó Albarracín con su pistola antes de que se produjera el disparo.
También serán importantes los testimonios de los tres efectivos que se encontraban presentes en el lugar, además de los resultados de las pericias realizadas sobre el arma y las muestras tomadas.
La causa es dirigida por el fiscal coordinador Roberto Ginsberg, el fiscal Francisco Pizarro y el ayudante fiscal Facundo Romero, con personal policial de la División Delitos Especiales a cargo de Maximiliano Molina.
Mientras la investigación continúa, la situación de Jofré permanece bajo seguimiento médico. Según la información conocida previamente, la agente se encontraba estable y el embarazo no corría peligro, aunque continuaba bajo atención por la herida sufrida.
El dato central de esta nueva etapa es que el caso dejó de ser solamente una investigación interna sobre un disparo ocurrido dentro de una dependencia policial: ya tiene un efectivo detenido, una causa judicial abierta por lesiones culposas y una serie de peritajes que deberán determinar exactamente cómo se accionó el arma reglamentaria.