Al llegar al lugar, el joven encontró la vivienda cerrada por dentro con llave. Ante la falta de respuestas y la sospecha de que algo malo ocurría, se dio aviso a las autoridades e ingresaron a la propiedad.
Fuentes judiciales informaron que los peritos de la UFI de Delitos Especiales se toparon con una escena de alta complejidad: prendas de vestir con abundante cantidad de sangre, elementos compatibles con los utilizados para consumar el ataque y un cable colgado en el inmueble, evidencia que refuerza la hipótesis del intento de suicidio del agresor tras el ataque. Los investigadores remarcaron que se ha trabajado de manera ardua en la recolección de una infinidad de pruebas periciales.
Por su parte, el fiscal a cargo de la UFI de Delitos Especiales, Adolfo Díaz, confirmó que no constaban denuncias previas por violencia de género registradas entre la pareja. En la misma línea, amigos y conocidos de ambos manifestaron a las autoridades que no tenían conocimiento de situaciones de violencia previas.
Masiva marcha para exigir justicia en Calingasta
El crimen generó una inmediata e histórica reacción comunitaria en el cordón cordillerano. Durante la noche del domingo, una multitudinaria manifestación recorrió las calles de la localidad de Barreal.
Decenas de vecinos, entre los que se destacaron familias y numerosas mujeres acompañadas por sus hijos, se concentraron de forma espontánea en la Plazoleta Almirante Brown (conocida como "El Triángulo"). Desde allí, la columna marchó por calle San Martín hasta la sede del edificio de Gendarmería Nacional para renovar el reclamo de justicia e inminente esclarecimiento.
La investigación confirmó que Camila falleció a causa de múltiples heridas causadas con un arma blanca en la intersección de calle Presidente Roca y Avenida San Martín. Por el femicidio permanece investigado su pareja, Carlos Gonzalo Riveros, de 25 años y exintegrante de la fuerza, quien se encuentra internado en estado grave y bajo custodia policial en el Hospital Rawson tras haber intentado quitarse la vida tras el hecho. En la causa intervienen de forma conjunta los fiscales Adolfo Díaz y César Recio.