Uno de los argumentos centrales de su descargo estuvo relacionado con la edad de la adolescente. El futbolista aseguró que le preguntó cuántos años tenía y que ella le respondió que tenía 18, después de que él le dijera que tenía 19.
“Al rato vienen mis amigos, me agarran y me dicen: ‘No tiene la edad que tiene, tiene 14 años’. Ellos me agarran y me llevan”, declaró ante la Justicia. Según su relato, fue entonces cuando se enteró de la verdadera edad de la chica.
El imputado también sostuvo que no ejerció fuerza física y mencionó dos lesiones que, según afirmó, le dificultan realizar esfuerzos. Dijo que fue operado de la rodilla y que tiene otra lesión en el pecho que le impide respirar con normalidad. Además, señaló que sus amigos podrían aportar información sobre lo ocurrido y mencionó a otras jóvenes que, según su versión, los habrían visto durante la noche.
La declaración del futbolista forma parte de una causa que busca determinar qué ocurrió durante la fiesta y establecer las responsabilidades penales correspondientes. Sus dichos deberán ser contrastados con los testimonios y las pruebas que se incorporen al expediente.
La jueza Flavia Allende dispuso que Bunda Cortez cumpla un mes de prisión preventiva en el Penal de Chimbas mientras avanza la investigación.
Entre las medidas previstas se encuentra la entrevista videograbada de la adolescente y la declaración de testigos, incluidas amigas de la denunciante que habrían estado presentes durante la fiesta.
En la causa también aparece mencionado otro futbolista, Lautaro Rivas, cuya situación procesal es diferente: según la información difundida, permanece bajo investigación, mientras que Bunda Cortez quedó imputado.
Por ahora, la Justicia deberá avanzar con la recolección de pruebas para reconstruir lo sucedido. La versión del acusado constituye su descargo frente a la denuncia y no define por sí misma lo ocurrido.