Ante la gravedad de la situación, el lunes se concretó una reunión entre la familia afectada, los cobradores y un abogado con el objetivo de aclarar lo ocurrido.
Durante ese encuentro, los Núñez explicaron que su empresa utiliza cheques únicamente para la compra de materiales de construcción y que nunca realizan operaciones comerciales por montos tan elevados ni en ese tipo de rubros.
Además, revelaron que tiempo atrás habían detectado el faltante de algunos cheques de la empresa, lo que reforzó la sospecha de que podrían haber sido robados y posteriormente utilizados en maniobras fraudulentas.
Tras escuchar la explicación, los cobradores decidieron revisar las cámaras de seguridad del comercio donde supuestamente se había concretado la compra. Según trascendió, las imágenes confirmaron que las personas que utilizaron los cheques no eran los dueños de la empresa, por lo que finalmente desistieron del reclamo y se retiraron del lugar.
A pesar de esto, la familia expresó su preocupación y temor ante la posibilidad de que existan más cheques sustraídos que puedan ser utilizados para cometer nuevas estafas.
Por ese motivo, decidieron radicar la denuncia en la Comisaría 9ª de Caucete. La investigación quedó en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, que ahora intenta determinar quiénes están detrás de la maniobra fraudulenta.