No se permitirá el ingreso de dispositivos tecnológicos como celulares, relojes inteligentes, calculadoras ni anteojos inteligentes, y quienes deban usar el baño serán acompañados por personal responsable del aula, para evitar cualquier intento de comunicación indebida.
El examen se enfocará en evaluar el conocimiento y su aplicación, la comprensión de mecanismos fisiopatológicos, diagnósticos y terapéuticos, la construcción de diagnósticos diferenciales, la fundamentación clínica, la integración de saberes, la claridad expresiva y la adhesión a principios éticos, según detalla el anexo de la normativa.
La nueva calificación no podrá superar la obtenida en el examen original. Se aceptará un margen de hasta un 10% de diferencia para mantener la nota previa, pero si la nueva evaluación resulta en un puntaje inferior, se considerará esa calificación para el orden de mérito.
La normativa advierte que cualquier conducta indebida para falsear resultados llevará a la exclusión automática del postulante.
El Ministerio destacó que el 95% de los postulantes no deberán rendir nuevamente, pero subrayó la importancia de garantizar “la seriedad, equidad e integridad” en el proceso para quienes están en esta instancia de revisión.