La iniciativa cita antecedentes de sanciones similares en el Congreso y apela al artículo 66 de la Constitución Nacional, que habilita la remoción de legisladores por razones éticas o morales. Los diputados consideran que existe jurisprudencia para este tipo de medidas disciplinarias cuando se verifican conductas que afectan la dignidad de la institución parlamentaria, independientemente de que hayan sido cometidas fuera del recinto legislativo.
El incidente ocurrió durante el XVII Congreso Internacional de Comunicación Política en la sede de la UCA, donde Espert fue abucheado y enfrentó reacciones adversas del público. El momento de tensión se produjo cuando el legislador recordó una publicación que había realizado en 2012 en la red social X (ex Twitter), dirigida contra Florencia Kirchner, aprovechando el contexto posterior a la confirmación de la condena a seis años de prisión contra Cristina en la causa Vialidad.
Tras la viralización del episodio, Espert desmintió versiones sobre su supuesta expulsión del auditorio, señalando que "de casi 1.000 personas que había en el auditorio, solo unas pocas me putearon por recordar un tweet mío de hace 11 años". Sin embargo, el proyecto de expulsión marca un precedente en la actual legislatura, donde las tensiones políticas se han intensificado y los límites del debate parlamentario han sido cuestionados. La resolución deberá ser tratada en comisión antes de llegar al recinto, donde necesitará mayoría especial para su aprobación.