Aunque en el Gobierno aclaran que el encuentro servirá sobre todo para poner en marcha el Consejo de manera formal, en los pasillos de Casa Rosada reconocen que hay una intención de avanzar rápidamente con la reforma laboral y también con una futura reforma impositiva. El oficialismo considera que ambos temas son centrales para "destrabar" el mercado laboral argentino y alentar la inversión.
Los compromisos que deberá respetar el Consejo de Mayo
El Consejo de Mayo fue creado por decreto en julio del año pasado, con la idea de sesionar periódicamente y dar seguimiento a los diez puntos consensuados en el Pacto de Tucumán. Entre esos compromisos figuran el equilibrio fiscal, una baja en la presión tributaria, la apertura comercial, una reforma previsional, y la modernización del sistema educativo.
La reforma laboral, en particular, es vista por el Poder Ejecutivo como uno de los grandes cuellos de botella del sistema productivo. El presidente de la Argentina, Javier Milei, ha insistido en que las actuales leyes laborales desalientan la contratación de trabajadores y generan informalidad. Desde la CGT, en cambio, anticiparon que se opondrán a cualquier intento de eliminar derechos adquiridos o avanzar sobre indemnizaciones.
A casi un año de la firma del pacto fundacional, el Gobierno busca reactivar institucionalmente el Consejo de Mayo como una herramienta de diálogo, pero también como vía para legitimar reformas estructurales. Por ahora, en la Casa Rosada admiten que no esperan avances concretos este año en el Congreso, pero confían en que la discusión pública sirva para preparar el terreno político y social de cara a 2026.