Aunque la dirigencia que encabeza Juan Sebastián Verón buscó destrabar el procedimiento, inicialmente le comunicaron que su regreso a La Plata no podría concretarse.
Apenas recibió esa negativa, en plena práctica, Rojo juntó sus pertenencias y se marchó del country de City Bell en su camioneta. Su objetivo era destrabar la situación él mismo, cara a cara con el presidente de la AFA, Claudio Tapia, con quien mantiene un vínculo cercano. La urgencia tenía un horario preciso: Estudiantes debía enviar la nómina verificada a la Conmebol antes de las 18 de este viernes.
Fue esa intervención, junto con la colaboración de Racing y de la propia AFA, la que terminó destrabando el caso. Así, el defensor quedó inscripto para todo en reemplazo de Gabriel Neves, el volante que sufrió una fractura de cúbito y radio con desplazamiento en su muñeca izquierda durante la Supercopa Internacional ante Rosario Central.
El inconveniente pasaba justamente por esa lesión: el plazo de recuperación de Neves no era el que el reglamento establece para habilitar un cupo. Finalmente, la AFA decidió hacer una excepción y habilitar al defensor, que de esta manera podrá ser tenido en cuenta por Medina tanto en el torneo local como en la Copa Libertadores.
La vuelta de Rojo representa un refuerzo de jerarquía para Estudiantes, que suma a un futbolista con pasado en la Selección argentina y experiencia internacional. Después de una tarde de máxima tensión en City Bell, el desenlace fue el que todos en La Plata esperaban: el defensor quedó habilitado y ya está a disposición del "Cacique" Medina para jugar las semifinales del torneo ante Flamengo.