Belgrano, por su parte, llevó peligro por medio de Emiliano Rigoni y de Lucas Passerini. El goleador casi marca de manera fortuita, dado que Ezequiel Cannavo quiso despejar dentro del área y el balón dio en él, lo que obligó a Facundo Cambeses a estirarse y evitar la caída de su valla.
Sobre el final de la primera etapa, tras una atajada de Cardozo sobre Matko Miljevic, Maravilla Martínez convertía el segundo tanto de la Academia. Sin embargo, el tanto no sumó al marcador, debido a que existió fuera de juego en el inicio de la jugada.
El inicio del complemento careció de ocasiones claras de gol. A los 72, Racing tuvo dos aproximaciones seguidas. En primera instancia, Santiago Solari corrió por la banda izquierda y sacó un remate que obligó a Cardozo a mandar la pelota al córner. En el tiro de esquina, Maravilla Martínez se hizo con el balón y disparó con fuerza, pero el arquero volvió a aparecer para negar el 2-0.
A diez del final, Cambeses salvó a Racing. El arquero se lució cuando le tapó un tiro a Nicolás Uvita Fernández. El balón le había caído al delantero de Belgrano tras un saque de arco del propio arquero que quedó corto y que Rigoni aprovechó para generar una ocasión propicia de gol.
Sobre el ocaso del partido, Ramiro Hernandes quiso meter un centro, Uvita Fernández no pudo conectar y el balón se metió en el arco de Cambeses. Sin embargo, el juez de línea sancionó fuera de juego. Tras la revisión del VAR, se constató que la posición adelantada existió y Racing se salvó.
La Academia llegó al encuentro en su peor tramo del año. Tres derrotas consecutivas en el Torneo Clausura —3-1 ante Tigre, 2-1 frente a Argentinos Juniors y 1-0 contra Banfield— dejaron al equipo de Avellaneda lejos de la zona de clasificación a copas internacionales en la tabla anual. Ese contexto convierte a la Copa Argentina en algo más que un torneo paralelo: para los dirigidos por Juan Pablo Vojvoda, es el camino más directo hacia la próxima Copa Libertadores.
El panorama del Pirata era diferente. Belgrano llegó como vigente campeón del fútbol argentino —ganó el Torneo Apertura— y con una racha positiva en el Clausura: dos victorias seguidas y siete puntos de los últimos nueve posibles. Para llegar a esta instancia, el equipo cordobés venció 3-0 a Atlético Rafaela y luego superó por penales a Gimnasia y Esgrima de Jujuy tras empatar 2-2 en los 90 minutos. En esa serie, el arquero Thiago Cardozo fue determinante con dos atajadas en la definición desde el punto del penal.
Racing, por su parte, llegó a los octavos con una goleada 4-1 sobre Defensa y Justicia en el estadio Centenario Ciudad de Quilmes, con goles de Miljevic, Rojo (de penal), Santiago Sosa y Adrián Martínez.